Precio al productor cae: ¿Deflación inminente?
China no logra retomar la senda de crecimiento que tenía antes de la pandemia, y los últimos datos económicos y las medidas tomadas por el gobierno nos lo dejan claro. El cierre de su economía debido al COVID-19, así como la crisis inmobiliaria, son las causas de que la economía del país asiático se desacelere.
Inflación por el piso
Los últimos datos mostraron que la inflación de la segunda economía mas grande del mundo continúa su descenso ininterrumpido.

En el pasado mes de junio, la inflación interanual se mantuvo en un 0%, mostrando que los intentos de estímulo por parte del gobierno no logran revertir la tendencia. Esto puede ser explicado por la desaceleración de la economía global debido a las políticas monetarias más restrictivas implementadas por los bancos centrales, como en el caso de la Unión Europea, lo que ha llevado a una menor demanda. Por otro lado, la crisis inmobiliaria en China ha generado cautela en los consumidores a la hora de gastar, debido a la incertidumbre que prevalece.
¿Qué podemos esperar para los próximos meses?
Para los próximos meses, es probable que China entre en deflación, ya que el índice de precios al productor muestra una deflación cada vez más fuerte.

Como se observa, el precio al productor se contrajo más del 5%, por lo que es de esperar que el precio al consumidor también entre en deflación.
El mercado de la vivienda vuelve a caer
Después de un rebote, las ventas de viviendas en China han vuelto a declinar, lo que muestra que las medidas del gobierno son insuficientes para reactivar el mercado.

Es evidente el impacto que está sufriendo el mercado inmobiliario de China después de años de excesos impulsados por el gobierno para alcanzar las tasas de crecimiento propuestas por ellos mismos. Ahora, el mercado está corrigiendo todos esos excesos, como la construcción de ciudades fantasmas.
¿Qué hará el gobierno ante esta situación?
Ante los datos que ya hemos visto, el gobierno planea incrementar la liquidez y reducir las tasas de interés, algo que ya ha estado haciendo, pero que todavía no ha tenido efecto en la economía.

El rendimiento del bono a diez años de China se encuentra en mínimos históricos debido a la inyección de liquidez del banco central y la reducción de la tasa de interés de referencia. Se espera que el rendimiento alcance mínimos históricos si consideramos que seguirán reduciendo las tasas de interés para impulsar la economía.